Gabriel Celaya, «Vuelve al acá»

La alegría imparcial.
La dicha indiferente.
La vida como viene
sin más.

Todos vamos navegando. Todos hemos trabajado.
Todos hemos luchado creyendo en un final.
¡Qué final! El de aquel vals
de las olas que vienen y van.

Y el azul, siempre allí lejos,
era bello, tan, tan bello
como si girara al cero
sin acabar.

Pobres  hombres prometeicos que tratáis
de transformar el mundo, y aún creéis
en la técnica, el trabajo y la velocidad.
No salís del más acá.

El más allá, ¿no está aquí?
¿Y la felicidad
no consiste en renunciar?
Ven acá, más, más acá.