Virginia Woolf, «Diarios»

«Deseaba añadir algunos comentarios a esto, al lado místico de esta soledad; que no es uno mismo sino algo del universo lo que nos queda al final. Es eso lo que resulta aterrador y excitante en medio de mi profunda melancolía, depresión, aburrimiento, o lo que sea: uno ve pasar una aleta muy lejos. ¿Qué imagen podría encontrar para transmitir lo que quiero decir? Creo que realmente no hay ninguna. Lo interesante es que en todos mis sentimientos y pensamientos nunca había tropezado con esto antes. La vida es, dicho con sobriedad y precisión, lo más extraño; contiene en sí la esencia de la realidad. Yo solía notar esto siendo niña; una vez no pude saltar un charco, recuerdo, porque pensé: qué raro, qué soy yo, etc. Pero escribiendo no consigo nada. Lo único que me propongo hacer es tomar nota de un curioso estado mental. Me arriesgo a suponer que quizás sea el impulso de un nuevo libro. En la actualidad mi mente está totalmente vacía y virgen de libros.
Quiero observar para ver cómo surge la idea al principio. Quiero seguir el rastro de mi propio proceso».

—Virginia Woolf
Jueves 30 de septiembre, 1926.